Una separación, y lo que ocurre después de ésta, incluso con una como ésta, y de como cada cambio acontecido es abrazado
El poblado del Saler nació asociado a la explotación de la sal, con un puerto natural a la Albufera.
En los años 70 se construye un tramo de lo que se esperaba que fuera la autopista del Saler, clave para el desarrollo urbanístico que se había previsto en la Devesa.
Al mismo tiempo que se construye la autopista se desplaza el puerto del Saler. El poblado queda separado de su puerto por la autopista. Esto cambiará por completo la relación del poblado con su puerto, y hará que las vecinas y vecinos sientan mucha tristeza.
Para paliar esta separación entre el puerto y el poblado se construye una pasarela elevada sobre la autopista.
El lugar que ocupaba el puerto se despeja como franja libre de amortiguación de la autopista con un jardín con plataneros, pinos, palmeras datileras, falsos pimenteros, entre otros, árboles muy utilizados en la jardinería urbana de la ciudad en esos momentos.
Y algunos parterres con arbustos y tapizantes.
Bancos, papeleras y una fuente.
Farolas.
Un área de juego infantil y otra de biosaludables.
En el sur una plaza con una fuente ornamental y una pérgola.
El jardín acogió la terraza de un bar muy conocido para pasar mediodías al sol del invierno después de una larga caminata por el bosque o la playa.
En el año 2019 un camión choca con la pasarela, la destroza y se desmonta. Algún árbol desaparece.
En el año 2023 se construye un depósito de tormenta en el lugar que ocupaba la plaza con la fuente ornamental y la pérgola. Desaparecen más árboles.
Se utiliza el accidente del camión para la instalación de un paso semaforizado que conectará el poblado del Saler con su puerto y así quedaba correspondida la demanda vecinal de décadas.
El área sobre el depósito de tormenta se cubre con hormigón y se reconstruye otra pérgola.
Se plantan algunos ginkgos y grevilleas, árboles también del momento.
Entonces las vecinas y vecinos piden unos juegos infantiles como los que ven en otros barrios de la ciudad. El poblado del Saler evolucionó con las lógicas urbanas del municipio al que pertenece, un trozo de ciudad inmerso en un parque natural.
Y nosotras hemos tratado de mejorar el área de juego y además hemos aprovechado para introducir otros elementos que inviten al uso lúdico del jardín. Hemos ampliado la dotación con elementos de calistenia, mesas de picnic y mesas para jugar al ajedrez.
Y también para plantar más árboles, más arbustos y tapizantes, sobre todo en el área sur del jardín, la que ha sufrido más pérdida de vegetación, y acabar de consolidar la franja de protección de la autopista, y devolver al jardín sus mejores momentos de esplendor verde, cuando la pasarela sobre la autopista permitía caminar a la altura de las copas de los pinos y recibir una de las vistas al entorno de la Albufera más memorables.
siete arquitectura más ingeniería
Periodista Badía 8, entresuelo · 46010 Valencia